Pie diabético: una de las complicaciones más serias de la diabetes

Un calzado adecuado es fundamental.

El pie diabético es una de las complicaciones más serias de la diabetes. La diabetes causa daños en las arterias periféricas y el sistema de nervios de los pies. Por eso las personas con diabetes son más propensas a lesiones que, por lo general, son causadas por calzados inapropiados. El daño del sistema nervioso que produce la diabetes puede hacer que los afectados pierdan la sensibilidad en los pies, causar atrofia muscular y dolor agudo.

Debido a la pérdida de sensibilidad, es posible que las personas con diabetes no se den cuenta de lesiones, ampollas, llagas o cortaduras en los pies, con el agravante de que unos zapatos inadecuados pueden empeorar estas heridas. Si estas lesiones ocurren sin que la persona diabética se dé cuenta, puede sufrir infecciones y úlceras. En casos graves, es posible que sea necesario amputar el pie. De hecho, el pie diabético es una de las razones principales de amputaciones de miembros inferiores a nivel mundial, además de la gran repercusión psicológica que conlleva, tanto para la persona afectada como para sus familiares.

¿Qué es la diabetes?
La diabetes es una enfermedad causada por niveles altos de azúcar (glucosa) en la sangre.

El cuerpo obtiene el azúcar por medio de la alimentación y lo transforma en energía para el cuerpo, para generar calor y fuerza muscular. Para la transformación de alimentos en energía, el organismo necesita una sustancia llamada insulina.

La insulina es una hormona producida por el páncreas para regular el nivel de azúcar y distribuir la glucosa en todo el organismo para su consumo y su almacenamiento en el hígado y en los músculos.

La enfermedad es causada por un bajo nivel de insulina (el páncreas no produce lo suficiente insulina), por la resistencia a la insulina (el organismo no responde normalmente a la insulina) o por ambos.

Personas obesas que hacen poco ejercicio físico y tienen una alimentación inadecuada tienen un riesgo elevado de padecer diabetes. Para bajar los riegos de formación del pie diabético, utilizar zapatos especiales es la mejor opción.

Tres tipos de diabetes
Existen tres tipos de diabetes. En la de tipo 1, el cuerpo produce muy poca o ninguna insulina. Se deben aplicar inyecciones diarias de insulina para sostener la vida. Los síntomas son fuertes y consisten en sed y hambre constantes, exceso de orina, pérdida de peso y fatiga continua.

La de tipo 2 es la más común. Se estima que el 90% de los diabéticos del mundo sufre de este tipo de diabetes, que es causada porque el páncreas no produce la suficiente insulina o no responde adecuadamente. Una de las causas principales es el sedentarismo y el sobrepeso. Ya que con frecuencia los síntomas no son muy agudos, es habitual que la diabetes de tipo 2 no sea diagnosticada hasta después de varios años, cuando aparecen las complicaciones.

La diabetes gestacional (hiperglucemia) se desarrolla durante el embarazo, causada por los niveles elevados de glucosa en la sangre. Aunque los síntomas son parecidos a los del tipo 2, muchas veces es diagnosticada por los exámenes prenatales.

El cuidado del pie es fundamental para mejorar la calidad de vida de los diabéticos. El calzado común no brindan la protección necesaria y, sin la protección adecuada, se puede formar el pie diabético. Utilizar zapatos especializados para pie diabético previene complicaciones graves, como la amputación.

Cómo prevenir las lesiones que conducen al pie diabético
Para evitar la formación del pie diabético, el auto-cuidado es primordial. Utilizar calzado apropiado es parte del auto-cuidado que se ha mostrado capaz de prevenir del 50 al 80% de las amputaciones de miembros inferiores de personas con diabetes. Todas las personas con diabetes de larga evolución deberían ser entrenadas para realizar correctamente los siguientes pasos para evitar el pie diabético:

Examen diario
Cuando se padece de diabetes se deben observar los pies minuciosamente todos los días (aunque no se sienta dolor o molestia alguna) en busca de grietas, enrojecimientos, heridas, callos o ampollas. Es muy importante revisar las plantas entre los dedos y asegurarse de que no hay objetos extraños en los zapatos. Si no es posible agacharse, puede usarse un espejo irrompible colocado en el suelo o un espejo de mano. Si existen problemas en la vista, hay que pedir la ayuda de algún familiar.

Hay que consultar con un médico especialista en diabetes inmediatamente si aparece un corte, una ampolla u otras lesiones que no empiecen a curarse después del primer día, ya que pueden conducir a un pie diabético.

Limpieza
Todas las personas con diabetes deben lavarse diariamente los pies usando un jabón suave y neutro.

El agua debe ser tibia. Hay que comprobar la temperatura con la mano, ya que es más sensible, antes de meter el pie. Si se tiene que retirar la mano es que está demasiado caliente.

El baño no debe superar los 5 minutos, para evitar dañar la piel, puesto que una prolongación excesiva dentro del agua produce maceración de la piel y una pérdida de capa córnea, que es la que la protege del medio ambiente. No hay que usar nunca cepillos de cerdas fuertes, para evitar producir erosiones en la piel.

Secar meticulosamente con una toalla suave, en particular entre los dedos, y especialmente en los talones. Si la piel está agrietada, hablar con un doctor especialista en diabetes sobre cómo tratarla.

Cuidado de la piel
Aplicar una delgada capa de lociones o cremas en el talón y la planta de los pies para cuidarlos. Evitar aplicarlas entre los dedos, ya que podrían causar infecciones.

El cuidado de las uñas
Las uñas deben cortarse después de haber lavado y secado los pies, pues estarán más blandas y fáciles de cortar. Siempre deben cortarse rectas, pero no deben cortarse las esquinas de las uñas, sino que deben retocarse con una lima de cartón. Si no se tiene habilidad, es preferible no cortar, sino limarlas siempre. Si existen problemas en la vista, se observa la piel enrojecida alrededor de la uña o si las uñas son gruesas y amarillentas, hay que acudir al podólogo. Hay que tener especial cuidado de que los zapatos no sean demasiado estrechos, para evitar lesiones en las uñas.

Evitar lesiones
1. No manipular callos ni durezas. En caso de incomodidad, hay que consultar con el médico.

2. No usar callicidas de ningún tipo.

3. Mantener los pies a temperaturas que no sean excesivamente altas ni bajas.

4. Usar calcetines de lana o algodón. Evitar la humedad con zapatos y calcetines adecuados (no sintéticos).

5. En caso de frío, nunca aplicar calor directo sobre los pies, ya que la falta de sensibilidad podría provocar quemaduras. Por la misma razón, evitar acercarse a fuentes de calor como estufas, radiadores o braseros.

Asegurar el flujo de sangre a los pies
1. Poner los pies en alto cuando se está sentado.

2. Hacer ejercicios con los dedos de los pies y mover los pies durante varios minutos dos o tres veces por día para incrementar el flujo de sangre.

3. No tener las piernas cruzadas durante mucho tiempo.

4. Tratar de evitar medias o ropa que queden muy apretadas en los pies.

5. Fumar reduce el flujo de sangre a los pies y aumenta el riesgo de pie diabético

Utilizar siempre calzado para pie diabético y medias
1. No caminar descalzo, ni siquiera en casa, porque es posible lastimarse fácilmente.

2. Utilizar siempre medias que queden bien y preferiblemente que no tengan costuras, para evitar ampollas y lesiones.

3. Revisar los zapatos antes de ponérselos para asegurarse de que no hay objetos dentro.

4. Utilizar calzados adecuados y especializados para el pie diabético.

Un calzado apropiado
Medicare (lo más parecido a la Seguridad Social que existe en Estados Unidos) selecciona de forma rigurosa los productos que recomienda a sus afiliados. Entre ellos, para quienes padecen de pie diabético, ha seleccionado el calzado de la marca Coppi.

Coppi es el resultado de varios años de investigación, de estudios sobre la importancia del cuidado de los pies para la salud en general, y de pruebas en el desarrollo de un calzado que integre la ciencia de caminar y por lo tanto mejore los problemas de quienes sufren desórdenes o enfermedades que afectan la biomecánica del pie como lo es la diabetes. Coppi ha desarrollado una línea de calzado terapéutico con el apoyo de profesionales de alta experiencia en pie diabético, técnicos especialistas del calzado e ingenieros en biomecánica del pie.

Elaborados con pieles biodegradables y procesados con grasas naturales y curtientes vegetales que evitan causar afecciones o alergias, los Coppi, entre otras características, tienen una suela “semirocker” de baja densidad y alta resistencia a la abrasión, que permite tratar ciertas patologías plantares productoras de dolor agudo, permitiéndole un fácil manejo al paciente con diabetes; plantilla de armado antibacterial, de excelente transpiración y absorción de la humedad; puntera y contrafuerte en material termoadherible con alta rigidez para la protección de los dedos y semirrígida en el talón brindado un ajuste perfecto y sobreplantilla removible elaborada con materiales médico-ortopédicos, la cual hace las veces de cojín graso, reduciendo el impacto al caminar.

Con estas características se consigue un mayor confort y estabilidad dimensional, mayor protección, disminuye el impacto (estrés) al caminar, se reduce la tensión, la fatiga y el dolor en las áreas más susceptibles y, además, ayudan a prevenir la formación de hongos y laceraciones, lo que los hace un calzado ideal para la prevención y el tratamiento del pie diabético.

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