Un buen mantenimiento alarga la vida del calzado

Crema negra de la marca Saphir.
Crema negra de la marca Saphir.

Quienes compramos un calzado pensando en algo más que cubrirnos los pies, nos solemos preocupar de que el material del mismo sea de calidad. Pero luego, muchas veces, no tenemos en cuenta que un buen mantenimiento puede no sólo alargar la vida del calzado de una forma importante, sino hacer que sus cualidades se mantengan por más tiempo.

Hay una serie de consejos a tener en cuenta, algunos de carácter genérico y otros más específicos dependiendo de la composición de nuestros zapatos.

El primero, y fundamental, es no guardar los zapatos sucios ni húmedos. Muchas veces la suciedad es algo más de lo que parece: por ejemplo, barro con diversos componentes corrosivos (como abonos químicos, si hemos andado por un jardín). Si dejamos que siga mucho tiempo en contacto con nuestro calzado, puede acabar dañándolo. Aunque a primera vista no lo percibamos, con el paso del tiempo se notarán los efectos.

Limpiador protector de piel, de la marca Shoeboy's.
Limpiador protector de piel, de la marca Shoeboy’s.

Y si el calzado llega a casa húmedo, no hay que guardarlo en el armario, pues se podría enmohecer. Y tampoco hay que ponerlo a secar junto a una estufa, pues se podría cuartear, sobre todo si es de piel. Si están húmedos por dentro, una buena idea puede ser meter papel de periódico para que haga de absorbente. En cualquier caso, lo ideal es dejar que el zapato se seque al aire.

Para el calzado de piel es importante utilizar una buena crema, a ser posible sin disolventes o con el menor porcentaje posible de los mismos, pues también pueden dañar el calzado. Por supuesto, como en otros productos, en las cremas también hay muchas diferencias de calidad. Muchas veces la piel sólo necesita una crema nutritiva, que no tape los poros para que pueda seguir transpirando, al tiempo que nutre y protege. Cuando compramos un zapato hay que tener en cuenta que nos llega sin protección, por lo que es recomendable aplicar la crema antes de usarlos por vez primera.

Cuando aplicamos cremas para la piel o betunes hay que evitar untar con ellos la zona de la suela, ya que las gomas pueden acartonarse. En general, para las suelas basta con aplicar un poco de agua con un trapo.

Otro consejo importante es limpiar siempre el calzado a mano. Es decir, en general, evitar el uso de la lavadora, sobre todo en calzado deportivo que, pese a que pueda ser de tela, sufre bastante en un ciclo de lavado. Hay que puntualizar que hay algunos calzados que sí indican que pueden lavarse en lavadora. Serían la excepción de la regla. Pero en todo caso, la recomendación general es hacerlo lo menos posible, porque el calzado sufre con el movimiento de la lavadora y los golpes que recibe.

Aparte de lo anterior, hay calzados que precisan de algún producto diferenciado. Por ejemplo, para quitar las manchas en los zapatos de nobuck existe una especie de goma de borrar que se utiliza de la misma manera que las gomas. Posteriormente, basta con pasar un cepillo para retirar los residuos. También, para el ante, existen unos cepillos con cerdas metálicas, que vuelven a sacar el pelo que se haya ido apelmazando, por ejemplo por efecto de la lluvia.

En cuanto a marcas de productos a utilizar, lo mejor es dejarse asesorar por un buen zapatero. Por nuestra parte, recomendamos dos marcas: la francesa Saphir y la alemana Shoeboy’s. Las dos son de alta calidad y ofrecen muy buenos resultados.

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